jueves, 8 de septiembre de 2011

Aguilucho cenizo comiendo pera


A ver qué os parece esta larga y detallada redacción
Seguro que alguna vez, algún pajarero habrá experimentado similar observación.
Os contare la mía a continuación: El día 25-8-2011 salí a dar una vueltecica a ver qué aves se encontraban por la zona, al ver varios cazadores me acorde que era día de caza, entonces pensé… menuda tarde la que me espera, quedara algún pájaro por la ribera. Un poco más adelante veo a lo lejos una rapaz posada en un campo labrado, a través de mi telescopio me di cuenta que se trataba de un bonito aguilucho cenizo; pero no lograba identificarlo.

Como suelo decir: “estoy más sordo que una tapia”; pero… siempre he disfrutado de tener “la vista de un galgo” y de este sentido sé que me valgo.

El aguilucho levantó el vuelo y se paseó dando varias vueltas por la finca vecina, seguía lejos; pero allí estaba yo intentado fotografiarlo en vuelo a ver si lograba capturar algún detalle. Estaba sobrevolando la finca de Alfalfa recién recogida, el campo estaba limpio, no se veía nada, solo un pequeño arbolico en la orilla; pues bien, aquí empezó todo, de repente plegó las alas y se tiro, intenté acercarme para ver si había cogido algo, volví a mirar otra vez por mi telescopio, aún estaba algo lejos pero ya podía ver que estaba picoteando algo entre el rastrojo, allí estaba yo queriendo ver y a su vez pensando, pensando e imaginando… ¿qué podía ser?, en esos momentos lo cogió con el pico y lo levantó, ¡Joder! Pero si lleva una pequeña pera ¡¡será posible!! Seguidamente, completamente erguido, con un impulso de su cuello la tiro con todas sus fuerzas contra el suelo y vi como botaba como una pelota. Andó unos pasos la cogía y la volvió a tirar una y otra vez intentando destrozarla. Yo seguía pensando ¿estará jugando? e intentando imaginar todavía más, pensé, parece pequeña y moteada, ¿estará gusanada? Esto no lo había visto en mi vida, menudo comportamiento estaba contemplando, estaba sudando y me temblaban las piernas, no me lo podía casi creer; pero lo estaba viendo. Tengo que grabarlo en video, pensé; pero no me dará tiempo de conectar la otra cámara y me quedare sin fotos y sin video, nada, seguiré fotografiando y por lo menos tendré algo. Estaba totalmente nervioso, enganchado, aferrado a mi telescopio intentando hacerle fotos con la pera en el pico.
Cuando la pera caía, ya no la veía ¡joder! me la tapaba el rastrojo e intentando verla casi me desojo. No quería perderme la observación, mire rápido alguna foto de reojo, pero hacía mucho calor y con la pantalla sudada veía borroso. Seguí con la observación y vi que ya la había hecho añicos, ahora estaba sacando del interior los gusanicos, alguno en su pico le colgaba como una baba. Aprovechando la ocasión me acerque para hacer el fotón; pero “Mecachis” ya no había pera; pero espera, espera, que cuente lo que sucedió a continuación, ahora estaba totalmente erguido mirando de un lado para el otro, andó unos pasos hacia mí y aproveché para fotografiarle el pecho, salió hacia un lado corriendo y cogió otra pera ¡¡Cáscatela!! Pero ¿otra pera? se volvió en esos instantes de culo y empezó otra vez con la misma canción, recordando el alimoche, contra el suelo la lanzaba; pero al pegar en el rastrojo esta rebotaba, ahora lo tenía bien cruzado, ¡¡Zas, zass, zasss!! Una ráfaga de fotos con la pera en el pico.


Por un lado que ilusión que satisfacción; por otro lado pensé… qué hambre debe de llevar el Pobrecico.

Esta vez, después de tirarla dos o tres veces, parece que no le gustó porque la dejó y miró, andó y cogió ¡¡otra!! “Mecagüen la leche marinera” le entrará alguna cagalera. Pensé, este o es un juvenil tonto que desespera o un “viejarrucho” tan viejecico que no le queda mucho al pobrecico. Miré alguna foto y vi que tenía el pecho algo gris; pero no parecía muy viejo, con ese pecho parece un macho. Me dio lastima y me dije: aquí te dejo y ya me marcho.


Menuda sudada llevaba encima, hasta la pantalla de la cámara tuve que limpiar, marche corriendo a casa para ver mejor esas fotos con la pera en el pico en el ordenador.
Ya estoy en casa, a la mujer le cuento mi observación, mientras meto al disco fotos a mogollón, voy corriendo y me ducho para ver tranquilo al aguilucho. Al ver la primera foto exclamo ¡¡Mecachis, la mar!! Que cabecica tengo “tiene huevos la cosa” si son ¡¡huevos!! Huevos de codorniz. Por un lado se me “cayó el alma al suelo” al darme cuenta que en cierto momento mi mente se adueñó de mi vista e hizo que viera lo que imaginé durante un largo tiempo; pero también me alegré mucho pensando en el pobre aguilucho.
Ahora cuando veo estas fotos, solo me cabe pensar que, en un momento dado me quedé con este aguilucho embelesado; pues esa tarde imaginé demasiado.
Espero que mi historia del aguilucho cenizo te haya gustado
Cuando vemos y creemos en cosas que no son, ¿será el poder de la sugestión?
Qué cosas hace la mente cuando quiere, te hace ver lo que no es y encima totalmente convencido.

Bueno, aunque parezca que aquí me despido; pues aún queda aguilucho para rato. Ahora viene lo gordo que es intentar identificar esta joya de aguilucho cenizo.
Tengo que agradecer la ayuda de mi amigo Javier Blasco y su amigo Gerd.
La tarde que lo fotografié me quedé mirando un poco las fotos y enseguida decidí no darle más vueltas a mi cabeza. Si los huevos me parecieron peras, imaginaros intentar identificar a este aguilucho ese mismo día. Si os fijáis mucho en las fotos y echáis a imaginar (será este o el otro) ¡cuidado! Que podéis caer vosotros también hipnotizados, je, je, je.


A primera vista parece un macho de 2º año; pero cuando nos fijamos mejor, aunque no está claro al 100%, puede ser una hembra algo melánica de 2º año.
Mirad bien los detalles de las fotos, igual las peores os ayudan más.












¿Estáis de acuerdo con hembra melánica de 2º año?

Esperando vuestra opinión me despido con un cálido abrazo.


jueves, 1 de septiembre de 2011

El mejor posadero

La carraca en agosto se avecina.
Carraca (Coracias garrulus) comiendo
15-8-2011

En el monte en el aspersor se posa encima.
Alcaudón común (Lanius senator) juv.
Posado en aspersor el 15-8-2011
Veo que se tira a capturar invertebrados; Aunque alguna vez no atina, con esta foto me quito la espina. Mientras por Quinto pasa y pasa, para fiestas de Pina.







Carraca (Coracias garrulus) tirándose
15-8-2011











Los aspersores en el monte son el mejor posadero, En época de paso se posa hasta el mosquitero, muchos alcaudones comunes y ratoneros, collalbas y tarabillas, también abubillas alguna vez veo. Estos aspersores están llenos de trigueros, alguna urraca y abejarucos, alguna carraca y solo faltaban los cucos.
Cuco (Cuculus canorus) juv.
Capturando oruga, 21-8-2011



Aunque es un posadero artificial, echa agua igual que un manantial.
Ratonero común (Buteo buteo) tirándose del aspersor
15-8-2011
Con el sol a mi espalda y más de cuarenta grados a la sombra, mil aspersores veo, mientras en agosto camuflado espero, a ver qué aspersor es el mejor posadero.





Riseñor pechiazul (Luscinia svecica) hembra.
21-8-2011
Después de varios días dando vueltas por el monte decidí cambiar a un lugar más húmedo y fresquito, me acerco al río Ebro y veo que entre Pina de Ebro y Quinto
Se pasea por el río una cigüeña negra y un bonito morito.
Ruiseñor pechiazul
(Luscinia svecica) juv.
21-8-2011
















Estos también frecuentan algún campo de Alfalfa anegado, al morito con su característico pico curvado, sacando lombriz de tierra lo he fotografiado.



Morito (Plegadis Falcinellus) juv.
27-8-2011


Combatiente (Philomachus pugnax) juv.
24-8-2011



Ganga común (Pterocles alchata) en vuelo
30-8-2011
Cigüeña negra (Ciconia nigra) juv.
30-8-2011









Cerceta común (Anas crecca) junto a varios
 Cormoranes grandes y 300 avefrías
vistos el 24-8-2011








Hasta la próxima entradica me despido, esperando que esta observación de interés os haya sido.